Del libro: “El Corazón Admirable de la Madre de Dios” Cap 1. § 2. CORAZÓN ADMIRABLE

Pero entre todas las maravillas, hay una que supera a las demás: el Corazón incomparable de
esta gran Reina; que es lo que más cabe admirar en ella. Porque es un mundo de maravillas; un océano
de prodigios; un abismo de milagros; principio y fuente de cuantas raras y extraordinarias cosas se
admiran en esta gloriosa Princesa (26). Ha sido la humildad, la pureza y el amor de su Santísimo
Corazón lo que en definitiva la ha elevado a la tan sublime dignidad de Madre de Dios; lo que la ha
hecho digna en consecuencia de cuantos favores, gracias y privilegios de que la ha colmado Dios sobre
la tierra; de cuantas glorias, gozos, felicidades y grandezas ha sido colmada en el cielo, y de cuantas
cosas grandes y maravillosas Dios ha operado y operará por toda la eternidad en ella y por ella.
No os maravilléis, por consiguiente, de que os diga que el Corazón virginal de esta Madre de
amor es un Corazón admirable. Cierto que es admirable en su Maternidad, pues ser Madre de Dios dice
SAN BERNARDO es “el milagro de los milagros”. Pero es asimismo incuestionable que su augustísimo
Corazón es un Corazón admirable, por ser principio de su dignísima Maternidad y de cuantas
maravillas la acompañan.